La vida y la muerte son parecidas, nunca se sabe cuando llegarán.
El espíritu de Dios está en cada uno de nosotros, y cada cual lo percibe de diferente manera.
Algunos son tan insensibles que no lo perciben y otros lo sienten con exageración. Todo tiene su nivelación y como en la vida hay que recurrir a encontrar esa parte que nos hace falta para tener el día completo en el universo, y no quedarnos con las ganas de saber con quien vamos a estar el resto de nuestras vidas y muertes. Concluyo que Dios está en cada uno de nosotros y cada quien tiene derecho a percibirlo de la manera que más crea conveniente, pero EL, el día que se acerque la hora de la resurrección nos tomará en cuenta para subir o simplemente va a decirnos "al igual que tú me percibiste yo te percibo, y no te reconozco para que vengas conmigo a la gloria de Dios padre", he dicho.
La palabra de Dios es eterna, seamos sensibles para con el y será sensible para con nosotros. Que Dios los bendiga, mañana hoy y siempre, él estuvo presente en estas palabras si así lo pueden creer.
Colaboración de Miguel Angel Medrano
México
